Chile se ve aquejado por una nueva plaga. El plan de control para la lobesia botrana -conocida también como la polilla de la vid- del SAG está orientado principalmente a disminuir la presencia del insecto en su primer vuelo, tanto en arándanos como en cualquier otro frutal.

En el caso de los blueberries se exige entre la VI y la VIII región, aunque también en zonas que están declaradas libres de la plaga se ha intensificado el sistema de vigilancia, tanto para demostrar esa condición como para detectar cualquier posible incursión.
De acuerdo con eso, la directora nacional del programa de control de lobesia botrana del SAG, Grisel Monje, explica que ya enviaron la estrategia oficial de control a las autoridades del USDA y adelanta que se reunirán este mes para analizar los reforzamientos que se han implementado en la última temporada.
«Dentro de los objetivos de la negociación está el que se reconozca por parte del USDA/APHIS las áreas libres en las que tenemos producciones de arándanos, y con esto lograr la eliminación de la obligación de fumigar estas zonas», afirma Grisel Monje, y añade que lo más probable es que en el transcurso de la temporada tengan avances en este aspecto, aunque eso no ocurriría antes de mediados de octubre, cuando los estadounidenses recabarán más antecedentes sobre el estado de la plaga.
Sin embargo, la directora del programa del SAG insiste en que es importante destacar que las zonas de producción de arándanos «tienen condiciones favorables para avanzar en la erradicación en un menor plazo».
Andrés Armstrong también se muestra optimista en cuanto a la opción de que se levantara la exigencia de fumigación, pero advierte que para eso es fundamental seguir las indicaciones del programa de control de la polilla y hacer las cosas bien. «Es muy importante mostrar el programa y que el trabajo que estamos haciendo en Chile tiene resultados en el control», concluye.